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Antes de ser implantado el nuevo plan de estudios de la Licenciatura en Diseño de Interiores, la Universidad del Noreste a través del Área de Artes y Humanidades contaba con una infraestructura básica en materias con un proceso teórico y práctico, como son los talleres de la propia disciplina; esta infraestructura cumplía con las instalaciones y equipo que el contexto requería en ese momento.
No obstante, el constante avance tecnológico, y la adaptación a un nuevo Modelo de enseñanza, fueron factores para que la infraestructura física sufriera modificaciones en sus espacios de trabajo.
En agosto del 2001, se presenta la nueva propuesta del nuevo plan de estudios para la Licenciatura en Diseño de Interiores, propuesta que presenta una estructuración lineal semi-flexible, la cual comprende una organización, horizontal y vertical de los contenidos de enseñanza aprendizaje; estructurados en asignaturas para ser cursadas durante periodos semestrales y la integración de materias optativas.
Estos nuevos programas, tienen un enfoque curricular práctico, ya que comprenden materias donde las actividades a realizar son enfocadas a habilidades manuales, tal es el caso de las materias de maquetas y taller de creatividad, donde el alumno requiere de un espacio amplio donde poder cortar y pegar, sin llegar a maltratar el mobiliario, mismo que representa un gasto en el mantenimiento. Así también existen otras que requieren de la experimentación como lo es la materia de materiales y acabados, donde su principal objetivo es que los alumnos experimenten con los materiales y realicen proyectos de diseño reales con la finalidad de enfrentarlos a los posibles problemas técnicos que resolverán.
Esta situación que se vuelve compleja para el profesor, ya que representa una limitante al momento de desarrollar las actividades establecidas en su plan de estudios, y que en ocasiones puede llegar a hacer frustrante, no sólo para el profesor sino para el alumno, ya que el alumno a través del método de enseñanza basado en el constructivismo se vuelve más dinámico y se amolda al sistema del maestro y al encontrarse con esta problemática, desmotiva al alumno y pierde el interés en el tema.
Tal es el caso de materias prácticas, donde el alumno requiere de explotar su creatividad, armando prototipos, construyendo escenarios o simplemente experimentando sus teorías, y al no tener un espacio donde realizarlo crea en el alumno disgusto.
Así mismo, la mayoría de los maestros del área de diseño, utilizan medios didácticos que van de lo sencillo como el pintarrón hasta vídeos, revistas, materiales físicos e instrumentos o herramientas propias de un taller para que el alumno pueda trabajar y lo mismo sucede con el alumno, su material de trabajo va desde pinceles, láminas, pliegos de papel, navajas, pinturas, pinceles, material delicado y en ocasiones tóxico. Sin embargo, no todas las materias tienen un área o taller lo que obliga al profesor a trabajar en un espacio no adecuado para la utilización de dicho material, provocando olores de solventes, pintura derramada, que molesta a los demás grupos que lo rodean, siendo un factor de incomodidad para él.
Ahora bien, otro problema al que se enfrenta tanto la institución, como el profesor, es el número de alumnos que ingresan a la carrera, ya que es muy variable, debido a algunos factores de tiempo, documentación, lugar de procedencia, lo que lo hace difícil para la institución al momento de establecer las aulas o talleres, pues cada una de ellas tienen capacidades distintas, provocando un sobre cupo en las aulas y talleres, y saturando las aulas con mobiliario que obstruye el espacio para la circulación del profesor o alumnos. |
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