Abstract:
Los manglares son comunidades arbóreas que prosperan en el medio estuarino, desde donde generan una importante productividad costera, biodiversidad, paisaje y muchos servicios ambientales que se han afectado seriamente por las actividades humanas, lo que requiere tareas desde la protección hasta el rescate, con el fin de detener su constante deterioro. Apoyados por la Administración Portuaria Integral de Altamira con miras de rescatar las zonas deforestadas de su territorio, se desarrolló un programa de reforestación para una franja de la desembocadura del estero Barberena. En el área se evaluaron tres zonas, estableciendo la densidad, cobertura y valor de importancia para los rodales existentes, para determinar las condiciones del sitio a reforestar. El vivero forestal se inició deforestando manual y direccionalmente la vegetación de menor valor forestal, hasta elaborar las camas de siembra. Los propágulos se colectaron de ejemplares de los manglares del puerto, cultivándolos en bolsas plásticas con tierra negra forestal por más de un año y altura promedio de 55 cm. La siembra se realizó a una densidad de 400 ind . m-2, para cubrir una zona de 25 ha. Se evaluó la sobrevivencia de la plantación durante un año, estableciendo que el mangle rojo presentó una sobrevivencia (y = -6.1189x + 114.11, R2 = 0.9179) más baja que el mangle negro ( y = -9.6783x + 120.41, R2 = 0.9607), lo cual define la importancia de ésta especie para el programa. La experiencia confirma la necesidad de dedicar mayor esfuerzo en este tema de trabajo.
iv