Abstract:
En los últimos años se ha observado un incremento en las infecciones vulvovaginales en un 30%
a causa del hongo levaduriforme Candida albicans (Secretaría de Salud, 2018), aunque algunos
investigadores denotan una causa genética derivada de la predisposición diabética; otros la
catalogan como un desequilibrio de la microbiota normal en el tracto vaginal debido a factores de
riesgo como el uso prolongado de fármacos antibióticos, alimentación desbalanceada y consumo
excesivo de azúcar, malos hábitos de higiene, ropa ajustada o húmeda, exposición continua a
estados de estrés, terapia con estrógeno o fluctuaciones de los niveles de estrógeno en el
organismo, sistema inmunitario alterado, entre otros. Actualmente, el mercado farmacéutico
ofrece una estrecha variedad de tratamientos sistémicos, con mayor frecuencia cremas
antifúngicas como itraconazol o fluconazol, sin embargo, se ha comprobado la generación de
resistencia micótica de éste hongo dimorfo presentándose como consecuencia el aumento en las
tasas de reincidencias.
Description:
De acuerdo a las estadísticas proporcionadas por la Secretaría de Salud (2018), las infecciones
vaginales son la primera causa más común de consulta ginecológica en México.
Aproximadamente, el 30% de las consultas se debe a este tipo de micosis; ya que, por lo menos
alguna vez en la vida, las mujeres las han padecido. Una infección vaginal se define como el
proceso inflamatorio en la región genital a causa de bacterias, hongos, parásitos o virus; por lo
general, se presentan entre los 20 y 45 años cuando la mujer se encuentra o no bajo actividad
sexual. Cuando la infección está en la vagina se conoce como vaginitis o vulvovaginitis, para el
cual un mal tratamiento y cuidado puede generar infecciones crónicas y de repetición, infecciones
urinarias, dolor pélvico crónico, dolor durante el periodo, dolor coital e infertilidad. Diferentes
especies de Candida sp. son agentes causales comunes de estas infecciones, este hongo también
puede habitar en la vagina de mujeres sanas como comensal cuando se encuentra en forma de
levadura, cambiando su estructura a hifa cuando origina una infección sintomática. Se estima que
75% de las mujeres, tienen al menos un episodio de candidiasis vulvovaginal a lo largo de su vida
y de éstas; el 10% tendrá cuatro episodios por año, condición conocida como candidiasis
vulvovaginal recurrente. En los últimos años se ha visto un crecimiento exponencial en las
especies no albicans que causan sintomatología ligera que pasa inadvertida por mujeres, en
especial Candida glabrata, sobre todo debido al uso indiscriminado de azoles de venta libre a los
que suelen ser resistentes.